Programación didáctica LOMLOE paso a paso
De los requisitos formales a la trazabilidad curricular: una arquitectura completa para redactar, revisar y defender tu programación.
Una programación convincente no es una colección de apartados. Es un sistema de decisiones conectado: el contexto plantea necesidades; el currículo fija aprendizajes; la metodología crea oportunidades; y la evaluación recoge evidencias sobre los criterios.
Paso 0. Convierte la convocatoria en especificaciones
Antes de redactar, crea una tabla con cada requisito: curso, materia o ámbito; número de unidades; extensión; formato; portada e índice; anexos; entrega; defensa; materiales y penalizaciones. Añade la base y página donde aparece.
Separa obligatorio, valorable y decisión propia. Esta distinción evita copiar estructuras de otros procesos que no responden a tus bases.
Paso 1. Construye la pirámide normativa
Trabaja de arriba abajo:
- Ley Orgánica de Educación, en su texto consolidado;
- enseñanzas mínimas estatales de ESO o Bachillerato;
- currículo y normativa de evaluación de tu comunidad;
- documentos del centro que la convocatoria permita asumir;
- convocatoria y criterios publicados por el tribunal.
Usa siempre textos consolidados y comprueba su vigencia. La administración autonómica establece el currículo a partir de las enseñanzas mínimas y los centros lo desarrollan; la explicación oficial de Educagob ayuda a situar cada nivel.
Paso 2. Define un contexto que cambie decisiones
Incluye solo datos que tengan consecuencias: etapa, curso, materia, entorno, recursos, coordinación, características del grupo y necesidades. Después demuestra su efecto.
| Dato del contexto | Decisión derivada | Evidencia en el documento |
|---|---|---|
| diversidad en comprensión lectora | apoyos y múltiples formas de representación | materiales y andamiaje |
| acceso a laboratorio limitado | rotación y simulación previa | secuencia y agrupamientos |
| proyecto de centro | producto compartido | temporalización y coordinación |
Evita inventar diagnósticos clínicos. Puedes plantear un grupo plausible y describir respuestas educativas, respetando lo que permitan las bases.
Paso 3. Traza el currículo
Los elementos curriculares no son sinónimos. Las definiciones oficiales distinguen competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos y situaciones de aprendizaje.
Crea una matriz maestra por unidad o situación:
| Aprendizaje | Criterio | Saberes | Actividad clave | Evidencia | Instrumento |
|---|---|---|---|---|---|
| qué debe movilizar | referente de evaluación | conocimiento necesario | qué hará | qué observarás | cómo registrarás |
Esta tabla detecta criterios sin evidencia, actividades decorativas e instrumentos que miden algo distinto.
Paso 4. Secuencia con una lógica visible
Ordena las unidades por progresión conceptual, complejidad, prerrequisitos y calendario real. Incluye evaluación inicial, recuperación y margen para incidencias. No repartas saberes de manera uniforme solo para completar una cuadrícula.
Cada unidad debe contribuir a una progresión que puedas explicar en una frase. Si intercambiar dos unidades no cambia nada, quizá la secuencia no está suficientemente justificada.
Paso 5. Elige metodología a partir del aprendizaje
Describe qué hará el alumnado y qué hará el docente. Vincula estrategias con barreras y objetivos: modelado para procedimientos nuevos, práctica guiada, cooperación con responsabilidad individual, investigación cuando existan conocimientos previos suficientes o enseñanza explícita cuando sea necesaria.
Nombrar aprendizaje basado en proyectos, cooperativo o DUA no demuestra aplicación. Muestra una decisión en actividades, recursos, agrupamientos y evaluación.
Paso 6. Diseña inclusión desde el inicio
Anticipa barreras de acceso a la información, participación, expresión y autorregulación. Ofrece apoyos comunes, opciones justificadas y medidas específicas dentro del marco autonómico.
No reduzcas inclusión a un apartado final. Debe aparecer en materiales, tiempos, agrupamientos, andamiajes, productos y evaluación. Mantén las expectativas de aprendizaje y diferencia apoyos de reducción curricular.
Paso 7. Haz evaluable la evaluación
Explica el ciclo completo:
- qué criterio se observa;
- qué tarea genera evidencia;
- qué instrumento la registra;
- cómo se interpreta;
- qué retroalimentación recibe el alumnado;
- qué ocurre si aún no progresa;
- cómo se obtiene la calificación conforme a la normativa autonómica.
Un instrumento no es un criterio. Una rúbrica organiza niveles de desempeño; el criterio curricular expresa el referente que debe evaluarse.
Paso 8. Redacta unidades defendibles
Usa una plantilla estable: sentido, conexión curricular, secuencia de sesiones, recursos, organización, medidas de inclusión, evidencias e instrumentos. Incluye suficiente concreción para demostrar viabilidad, pero evita guiones tan rígidos que impidan explicar decisiones.
La guía de situaciones de aprendizaje desarrolla este punto.
Paso 9. Audita el documento
Haz cuatro revisiones separadas:
- formal: cumple todas las especificaciones;
- curricular: códigos, denominaciones y relaciones son correctos;
- pedagógica: las decisiones responden al contexto y son viables;
- oral: puedes explicar cada tabla sin leerla.
Busca contradicciones: instrumentos citados que no aparecen, criterios sin actividad, temporalizaciones imposibles, normativa derogada o medidas de inclusión desconectadas.
Preguntas que tu programación debe responder
- ¿Por qué este orden y no otro?
- ¿Qué evidencia demuestra cada aprendizaje?
- ¿Qué harás cuando la evidencia indique dificultad?
- ¿Cómo participa todo el alumnado sin vaciar el reto?
- ¿Qué decisión procede de tu contexto?
- ¿Dónde se ve en la práctica cada principio metodológico?
Si puedes responder señalando lugares concretos del documento, tienes una programación trazable. El siguiente paso es convertirla en una defensa clara.